La revisión, el cambio y reparación de calderas en Zaragoza aumentan con la llegada del frío. A pesar de que estamos teniendo un otoño inusualmente cálido, no es menos cierto que las temperaturas van a bajar. Entonces, los profesionales especializados en la revisión y reparación de calderas e instalaciones tendrán un pico de trabajo.

Por esa razón, si tras la revisión estás pensando en el cambio y reparación de calderas en Zaragoza, lo mejor es que lo hagas ya, para que cuando llegue el frío de verdad no te pille con la instalación funcionando a bajo rendimiento o, lo peor, quizás precintada y tú sin calefacción ni agua caliente.

La revisión de la caldera incluye la medición de humos. El técnico tiene que tomar las emisiones que determinarán si nuestra caldera hace una buena combustión o, por el contrario, esta es deficiente.

La limpieza del quemador también es obligatoria, ya que es el elemento que emite la llama. Si el quemador está sucio, la llama, que para ser la adecuada debe tener un color azul más intenso en el medio y más suave en los extremos, no será buena y puede dar lugar a malas combustiones.

También es necesaria la revisión de la salida de humos, que es diferente en función de si tenemos una caldera estanca o, por el contrario, es de las atmosféricas y coge el aire de la habitación donde está instalada.

Además, incluye la revisión y el purgado de los radiadores. A los conductos les acaba entrando aire que es necesario sacar para que el agua nos dé el calor necesario para los días de invierno.

Si después de estas revisiones tu caldera no cumple los requisitos, puedes acudir a Instalaciones Gpo, donde te asesoraremos de la mejor opción para que no te falte ni calefacción ni ACS.